Agrupando por su localización estos músculos se deducen los síndromes característicos de la zona cérvicoescapular y la zona lumbopélvica, llamados síndromes cruzados superior e inferior.
El objetivo del tratamiento de los desequilibrios musculares consiste en restablecer la longitud, la fuerza y el control de la función muscular. Conociendo la naturaleza de cada grupo muscular, y valorando su respuesta ante la disfunción, el tratamiento de dicho músculo se basa en ejercicios basados más en el estiramiento y las técnicas para rebajar el tono muscular (músculos posturales), o el fortalecimiento (músculos fásicos).
Aunque invite a una simplificación excesiva, la siguiente lista de músculos ordenados en posturales y fásicos, puede ayudar a establecer un programa de ejercicios, recordando que habrá que poner más énfasis en el estiramiento de los músculos posturales y el fortalecimiento de los fásicos.